La superficie de Marte volvió a sorprender a la ciencia con un paisaje que parece salido de otro mundo. El rover Curiosity de la NASA captó una enorme extensión de figuras geométricas similares a un panal de abeja, una formación en Marte cuyo origen todavía es investigado por especialistas. Estas estructuras podrían guardar información sobre los antiguos ciclos de agua y clima del planeta rojo, cuando su superficie era mucho más activa que la que conocemos actualmente.
Formación en Marte: el extraño “panal” captado por Curiosity
El descubrimiento ocurrió mientras el rover Curiosity exploraba el cráter Gale, una de las zonas más importantes para estudiar la historia de Marte. Durante su recorrido por el Valle Grande, en las laderas del Monte Sharp, el vehículo captó entre el 19 y 20 de junio de 2026 un panorama de 360 grados compuesto por 340 imágenes tomadas con su cámara Mastcam. Las fotografías revelaron un amplio terreno cubierto por miles de polígonos unidos entre sí, con formas hexagonales e irregulares que recuerdan a un enorme panal de abeja.

Las fracturas tienen entre 4 y 8 centímetros de ancho y rodean incluso un pequeño cerro llamado Miraflores, de aproximadamente 6 metros de altura. Esta es una de las formaciones poligonales más extensas observadas por Curiosity, lo que llamó la atención de los investigadores, quienes ahora buscan entender qué procesos naturales dieron forma a este paisaje.
¿Cómo se creó esta formación en Marte?
Aunque todavía no existe una explicación definitiva, los científicos tienen varias teorías sobre el origen de estas estructuras. Una de las principales indica que pudieron aparecer cuando antiguos sedimentos húmedos se secaron y comenzaron a agrietarse, un proceso parecido al que ocurre con el barro en la Tierra. Otra posibilidad es que los cambios extremos de temperatura de Marte provocaran ciclos de expansión y contracción en el suelo, generando estas fracturas geométricas.

También se analiza si el agua subterránea participó en su formación al modificar los minerales presentes en las rocas. Estas figuras podrían ser una huella del pasado húmedo de Marte, ya que ayudarían a conocer cómo era el planeta cuando tenía lagos y corrientes de agua hace miles de millones de años.
Marte y las pistas sobre un antiguo mundo habitable
El interés de la NASA por esta formación en Marte no solo está en su apariencia, sino en la información que puede aportar sobre la historia del planeta. El cráter Gale ha sido clave para descubrir que Marte tuvo ambientes con agua, minerales y condiciones que pudieron ser favorables para la vida microbiana. Desde su llegada en 2012, Curiosity ha encontrado evidencias de antiguos lagos, moléculas orgánicas complejas, cristales de azufre y diferentes tipos de rocas que ayudan a reconstruir la evolución del planeta rojo. Aunque estos descubrimientos no confirman que haya existido vida en Marte, sí muestran que el planeta contó con algunos elementos esenciales para que pudiera desarrollarse.

Curiosity, el explorador que sigue revelando secretos de Marte
El rover Curiosity aterrizó en Marte el 5 de agosto de 2012 como parte de la misión Mars Science Laboratory de la NASA. Desde entonces, este laboratorio móvil ha recorrido decenas de kilómetros por el cráter Gale utilizando cámaras, sensores y herramientas capaces de analizar la composición de las rocas. Más de una década después, Curiosity continúa enviando información que permite comprender cómo cambió Marte a través del tiempo. Sus descubrimientos han demostrado que el planeta rojo no siempre fue un mundo frío y seco, sino un lugar con una historia geológica mucho más compleja.
Curiosity has delivered a new 360-degree panorama from Mars. “We’ve seen a lot of fascinating landscapes through Curiosity’s eyes, but this sea of polygons took our breath away,” said the mission’s project scientist. 1/2 pic.twitter.com/G7sV6Xafkq
— NASA Mars (@NASAMars) July 29, 2026
La formación en Marte encontrada por Curiosity es una nueva pieza del enorme rompecabezas del planeta rojo. Estas estructuras en forma de panal podrían revelar cómo el agua, el clima y los cambios geológicos transformaron la superficie marciana durante millones de años. Mientras los científicos continúan analizando sus datos, Marte sigue demostrando que bajo su apariencia desértica todavía conserva historias capaces de cambiar nuestra forma de entender otros mundos. Cada roca, grieta y formación podría ser una pista sobre el pasado de un planeta que aún guarda muchos secretos.

